De lo que le pasó a un niño con sus amigos, por Manuel Platero

Estándar

El conde Lucanor tuvo una conversación con Mateo, el cuál le comentó que su hijo había sido un ejemplo a seguir. Mateo contó el esfuerzo de su hijo:
– Señor conde Lucanor -dijo Mateo- mi hijo es un niño muy inteligente, trabajador y con sus esfuerzos logra ir sacando todos los cursos con unas notas envidiables, pero lo que le fastidia es que a veces, los niños se meten con él porque lo consideran un niño empollón. Mientras que sus amigos, están todo el día en la calle, saltando, jugando y pasando las horas sentados en los bancos de los parques, mi hijo se dedica a estudiar y a repasar las lecciones, que en clase han dado.
Así mi hijo pasó todo el curso y cuando llegó el verano, estuvo de vacaciones en la playa, y estos niños estuvieron estudiando para poder aprobar las recuperaciones en septiembre.
Finalmente mi hijo, entendió, orgulloso de sus notas, que merecía la pena atender y estudiar, porque tenía recompensa.
Don Juan Manuel, entendió que era un buen ejemplo y lo escribieron en este libro:
Si se ha cumplido el deber, el descanso es un placer.

Muy bien, Manuel, el cuento se ajusta perfectamente a la moraleja. Bien hecho.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s